
Jugarás el final de un partido de béisbol. Un jugador será el que lance la bola y el otro el que batee. Habrá un turno para cada uno en cada rol. Antes de empezar ajusta la correa a la muñeca para evitar que se te escape el Joy-Con al realizar un movimiento brusco.


El que lanza la pelota puede hacerlo de dos formas; mandando una bola lenta o una rápida. Para lograrlo tienes que hacer el movimiento de lanzar la pelota presionando el botón
(para la bola lenta) o
(para la bola rápida). En el Joy-Con del otro jugador serán
y
.
Lo complicado de este juego es que el que batea no ve en ningún momento ninguna marca en la televisión de por donde va la pelota, desde que el jugador lanza, debes calcular el tiempo justo que tarda la pelota en llegar a ti y entonces batear.

Si calculas bien oirás el sonido del bateo y verás como se iluminan las bases según se hayan ocupado por el jugador que corre. Si algún jugador llega a la final conseguirás una carrera. La clave para golpear bien a la pelota e incluso conseguir sacarla del estadio (Home Run) no es golpear con fuerza, sino hacerlo en el momento exacto. Solo practicando llegarás a coger los tiempos necesarios para lograrlo. Si eres demasiado lento (o rápido) al batear, la pelota pasará de largo sin que la batees y el lanzador conseguirá un strike. Al tercer strike el bateador queda eliminado (Out) y al eliminar a los tres bateadores se cambiará de turno. Después el bateador será el lanzador y ahora el antiguo lanzador es el que debe batear intentando conseguir carreras.


Al finalizar los dos turnos, ganará el que haya conseguido más carreras. En caso de no haber conseguido ninguna el juego terminará en empate.

