Inicialmente lo único que tienes que hacer es proteger a la princesa Zelda de las bolas de fuego que va a lanzarle el enemigo mientras ella se concentra en acumular su energía sagrada.
Lo mejor que puedes hacer es colocarte frente a ella y golpear las bolas de fuego con la espada para destruirlas teniendo en cuenta que pueden venir por direcciones distintas. Y cuando vengan varias a la vez usa el ataque circular.

Una vez que Zelda logre reunir la energía sagrada que necesita, te pedirá que uses la Flauta terrenal para tocar una melodía junto a ella. Espera a que pare de tocar su parte y entonces sopla los tubos de la flauta siguiendo la partitura de la pantalla superior de la consola, es decir, soplando los tubos rojo, morado, amarillo, azul y rojo, en ese orden.

Hazlo correctamente y de esa manera completarás la Melodía de Zelda junto a los otros cinco Trenebundos, cosa que hará brillar un símbolo en la espalda de tu enemigo al que poder dispararle Flechas con el Arco de Luz.

Lo que tienes que hacer ahora es usar a Link para correr alrededor de Mallard con el fin de distraerle (si no te hace caso atácale con la espada para que repare en ti).
Mientras, fíjate en la pantalla superior de la consola para ver el punto de vista de Zelda, y espera a ver un icono de disparo sobre el símbolo de la espalda de Mallard.
Cuando eso ocurra pincha en el icono del arco que hay en la pantalla inferior de la consola para que Zelda lance una Flecha, y de esta manera podrás dañar a tu enemigo.

Cuando logres impactarle con tres Flechas, Mallard quede aturdido en el suelo. Aprovecha ese momento para atacarle con la espada de Link en la joya roja que tiene el enemigo en la frente, entre los dos cuernos.

Repite esta técnica varias veces hasta lograr romperle uno de los cuernos, y entonces Mallard se enfadará bastante y empezará a lanzar bolas de fuego como las del principio del enfrentamiento.
Golpéalas con la espada de Link para destruirlas y sigue usando la misma estrategia para dañarle.

De esa manera lograrás romperle el otro cuerno y enfadarle aún más. Luego vuelve a usar la misma técnica de ataque, y cuando el enemigo quede tendido en el suelo golpéale otra vez en la joya de su frente para clavarle la espada, la cual tendrás que mantener ahí frotando lateralmente la pantalla inferior de la consola con el lápiz táctil.

Si logras mantener la espada clavada el tiempo suficiente, conseguirás acabar con el Maligno Mallard definitivamente y pasar a ver el final del juego.
