Luego sal de ahí y métete por la puerta que queda más al sur de todas para volver al pasillo donde te encontraste al primer zombi de todo el juego. Una vez allí dirígete al extremo este y abre la puerta de la pared norte, la cual se abre con la Llave Espada. Así accederás a una sala en la que hay un piano de cola.
Después ve a la esquina noreste y empuja una estantería que hay pegada a la pared para encontrar tras ella la Partitura musical.

Úsala frente al piano y entonces aparecerá Rebecca, la cual se pondrá a intentar tocar la melodía sin demasiado éxito.

Déjala allí practicando y mientras ve al gran comedor donde comenzaste el juego (saliendo por la puerta sur del pasillo). Allí dirígete a la pared oeste y coge el Emblema de madera que hay sobre la chimenea, el cual está incrustado en la pared.

Luego ve a salvar la partida a la Máquina de escribir que hay en la habitación de entrada a la mansión y después regresa a la sala del piano. Cuando llegues Rebecca ya habrá aprendido a tocarlo, abriendo así un pasadizo secreto en la pared norte.

Entra por ahí y al fondo del todo encontrarás una estatua con un Emblema dorado incrustado en ella. Cógelo y luego pon en su lugar el Emblema de madera, ya que de lo contrario la salida se cerrará y quedarás encerrado.

Vuelve ahora al salón comedor donde conseguiste el Emblema de madera (sobre la chimenea) y pon en su lugar el Emblema dorado. Al hacerlo el reloj que hay en la pared norte sonará varias veces. Dirígete a él y coloca sus manecillas de manera que marquen la hora correspondiente al número de campanadas que hayan sonado al poner el emblema en su sitio.

De esta forma el reloj se desplazará hacia un lado y podrás encontrar tras él la Llave Escudo.
