Al comenzar el juego, verás una historia en la que Kirby va de excursión a las islas Popopo, al sur del planeta Pop.
Allí se quedó dormido y de repente unas nubes negras cubrieron el cielo y apareció un ser terrorífico con cara huesuda. Era Necrodeus, el jefe de la Tropa calavera.

Los secuaces de Necrodeus odiaban la luz y querían sumir al mundo en la más temible oscuridad. Necrodeus alzó su poderoso bastón maléfico y atacó a Kirby, dividiéndolo en diez pequeñas copias de sí mismo. ¡Cada uno tenía solo una parte de los poderes de Kirby!

Así que el malvado Necrodeus no tuvo problemas para derrotar a cada uno de los pequeños Kirbys, hasta que solo quedó uno.

El planeta Pop estaba a punto de perder a su mayor defensor ... Y si esto ocurría, ¡quedaría en la oscuridad para siempre!
Pero entonces ese último Kirby levantó la cabeza y vio una estrella que brillaba. Aquella estrella era el corazón heroico de Kirby que se había desprendido durante el ataque.

Para volver a la normalidad, Kirby tendría que derrotar a Necrodeus y usar su bastón para romper el hechizo.
Para ello tendrás que recorrer los cinco mundos de los que se compone el juego.
Antes de entrar en cada fase, verás que sobre ella hay un número que indica la cantidad de Kirbys que tienes que tener para poder entrar en ella.

Durante el juego tienes que ir recogiendo frutas para sumar puntos y por cada 100 puntos recuperarás un Kirby (puedes llevar un máximo de diez).

Cuando un Kirby es tocado por un enemigo, se pondrá de color azul y si estando de ese color, recibe otro golpe, será derrotado, es decir, que le saldrán alas y se irá de la pantalla.
Si consigues coger al Kirby derrotado con otro Kirby antes de que desaparezca, volverá a ponerse de color azul y podrás seguir en la aventura.

No todas las fases estarán abiertas desde el inicio, sino que irán apareciendo a medida que vas avanzando. En algunas fases encontrarás una burbuja arcoíris que abrirá el camino para llegar a las siguientes fases.
